Crónica de la mesa redonda sobre la respuesta que estamos dando como Iglesia a la crisis

Crónica de la mesa redonda sobre la respuesta que estamos dando como Iglesia a la crisis

El lunes, 14 de mayo, por la tarde ha tenido lugar, dentro de los actos de la semana parroquial del Buen Pastor, de San Fernando, una mesa redonda en torno a la respuesta que estamos dando como Iglesia a la crisis, detectando los desafíos y señalando las propuestas que están surgiendo en el contexto actual. El acto estuvo moderado por Damiano Tonegutti, diácono de los Sagrados Corazones.

‘La única salida está en la solidaridad, la comunión y el amor’

 

Intervino en primer lugar Alfonso Gutiérrez, sacerdote delegado del arciprestazgo para Cáritas, que enmarcó la situación que está viviendo España desde los datos de dicha organización. Resaltó que ‘como cristianos no podemos ser ajenos al sufrimiento de tantas personas que viven en situaciones de pobreza que no son pasajeras’, por lo que definió la pobreza como ‘intensa, extensa y crónica’. Destacó la labor que están realizando los voluntarios, ‘que son los activos más fundamentales de Cáritas’.

Isabel Gutiérrez, directora de Cáritas Parroquial del Buen Pastor, abogó por no ser espectadores antes la crisis. Desde su experiencia como voluntaria en asistencia hizo un análisis de lo que está sucediendo en el barrio de Gallineras. ‘Desde finales de 2010 comienzan a venir nuevas familias a Cáritas, cuando se ha terminado el paro y se agotan las prestaciones’, indicó. Además, muchas familias han de afrontar hipotecas, alquileres o desahucios. Descubrió que ‘ahora se están acercando mayormente hombres a Cáritas’. En el barrio se nota la crisis en familias que se dedican a la venta ambulante y a la recogida de chatarra. En la parroquia se está dando respuesta a través del Punto de Información Socio-Laboral, que cuenta con una técnica de Cáritas diocesana y voluntarios de la parroquia, además se han organizado tres pretalleres. Desde el equipo de asistencia tratan de acoger, acompañar, dar ayuda de famacia, agua, cortes de luz y alimentos. Para la directora de Cáritas, ‘la gente es más solidaria en tiempos de crisis’. También mencionó los proyectos relativos a la infancia, como apoyo escolar y juego de niños.

Macarena Cauto, trabajadora social en Cáritas diocesana, miembro de la comunidad parroquial, destaca el objetivo de acompañamiento del nuevo colectivo de personas que llegan por primera vez a Cáritas, junto a la red de acogida y atención primaria. Informa del fondo económico que ha creado la Diócesis de Cádiz para la crisis, con un gran despliegue del que se han repartido 165.160 euros a las cáritas parroquiales. También ofreció algunos datos de la evolución de la crisis: en 2008 había 4000 familias en acogida en la Diócesis, cantidad que en la actualidad rebasa las 9000 familias. La Diócesis cuenta con 94 equipos de acogida con 550 voluntarios, junto a 7 Puntos de Información Socio-Laboral que suponen un apoyo para la búsqueda de empleo de una manera personalizada. ‘Hace falta una formación que responda a un modelo especial para mujeres que no cuentan con dicha formación previa’, expresó. Incidió, por último, en la importancia de los pretalleres laborales ‘que nos abrieron las puertas a los empresarios’, en referencia a las denominadas ‘Empresas con corazón’.

Manuel José Seoane, joven voluntario de Juego de Niños explicó la génesis y trayectoria ‘de un proyecto de intervención de menores en riesgo de exclusión’, recordando que se trata de la población más débil de la sociedad. Tratan de educar mediante el juego haciendo que el niño se lo pase bien. Trabajan estrechamente con el equipo de asistencia de Cáritas parroquial. Se trabaja con 45 niños de edades comprendidas entre los 3 y los 13 años, a cargo de un equipo de 24 monitores, coordinados por Damiano Tonegutti. Realizan un campamento en verano que consideran de una ‘gran fuerza educativa’ para estos niños.

El último en intervenir fue el padre Luis Sada, de los Sagrados Corazones, que ha trabajado en la atención de enfermos de SIDA y drogadictos. Ahora tras su reciente incorporación a la comunidad de San Fernando, está realizando labores de voluntariado en Cáritas arciprestal y en el albergue de San Vicente de Paúl. Para el veterano sacerdote es fundamental ‘una acogida cordial a estas personas, escucharles mucho, con un trato amable y mucho aguante’. Él se siente enviado por la Parroquia a esta misión. ‘Son rostros a los que mira Jesús y Jesús mismo’, confesó.

El moderador abrió un turno de preguntas y de reflexiones en el que se pidió más información sobre las nuevas familias que llegan a Cáritas -en Buen Pastor, se ha pasado de las 50 a las 80 familias en los últimos dos años-, el importante papel de la denuncia de las injusticias por parte de la Iglesia y de la jerarquía, la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia, el papel de la Pastoral Obrera, etc. Una militante de Pastoral Obrera subrayó que ‘la crisis es el mejor momento de nuestra historia, cuya única salida es la solidaridad, la comunión y el amor’.

Por último, Damiano ofreció una síntesis de las diferentes aportaciones e invitó a una austeridad responsable y solidaria, apuntando a una nueva iniciativa que tendrá lugar más adelante para ‘ofrecer pistas para incorporar esta manera sencilla de vivir, en vistas a ayudar a los más necesitados’.

Fernando Cordero ss.cc.