Veinticinco jóvenes confirman su fe

Veinticinco jóvenes confirman su fe

Veinticinco jóvenes de la Parroquia del Buen Pastor, de San Fernando (Cádiz), han confirmado su fe en una hermosa ceremonia presidida por el obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, monseñor Rafael Zornoza Boy, en el marco de la víspera de la solemnidad del Corpus Christi, el sábado, 1 de junio.

Los catequistas que los han acompañado en los últimos años, Paco Bernal, Mari Carmen Sánchez y Antonio Cornejo, presentaron al obispo a los jóvenes. Don Rafael había mantenido con ellos un simpático encuentro antes de la celebración en uno de los salones de la Parroquia. ‘Se nota que los catequistas os quieren mucho’, comentó el obispo en respuesta a la presentación de los catequistas.

En su homilía don Rafael invitó a los confirmandos y a la comunidad a configurarse con Cristo y seguir el ejemplo de los mártires, invitándolos a convertirse en otros ‘cristos’ para la vida del mundo. También los impulsó a ser testigos de la muerte y resurrección del Señor Jesús, que actualizamos en la eucaristía, ‘que es fuente y culmen del bautismo y de la confirmación’, subrayó el prelado.

Don Rafael impartió el sacramento a cada uno de los jóvenes deteniéndose en cada uno, dándole una palabra de aliento, la crismación y el abrazo de paz.

Tras la comunión los ya confirmados hicieron su acción de gracias por todo lo recibido en estos años en la parroquia, por sus catequistas, por los mayores que son un ejemplo para ellos, por los sacerdotes y las religiosas. A su vez, dos jóvenes de las comunidades juveniles, Jessica Canales y Laura Montero brindaron a los veinticinco jóvenes unas palabras cargadas de ternura y compromiso con la comunidad parroquial, a la que pertenecen ya de una manera madura y responsable. Les invitaron a que se dieran las manos, pues iban a comenzar un proyecto de comunidad todos juntos.

Tras la eucaristía, la fiesta continuó en un abarrotado patio de San Damián de la iglesia parroquial. Todos han quedado contentos de lo vivido esta tarde. Nuestro agradecimiento a todos los que han hecho posible la ceremonia: el grupo de liturgia, el coro –tan nutrido y entusiasta-, los que se han encargado del aperitivo posterior… Muchas manos para unir muchos corazones.

Fernando Cordero ss.cc.